Corea del Sur presenta la primera maqueta a escala real del KF-X

El programa KF-X supone una inversión de 7.500 millones de dólares y se lleva a cabo con una participación minoritario de Indonesia

Maqueta a escala real del futuro cazabombardero furtivo surcoreano KF-X

  • Corea del Sur ha presentado el pasado martes, coincidiendo con la Exposición Internacional Aeroespacial y de Defensa ADEX 2019, la primera maqueta a escala real de su futuro cazabombardero furtivo KF-X.
  • En la ceremonia participó el primer ministro surcoreano, Lee Nak-Yon, quien enfatizó la necesidad de aumentar las capacidades defensivas del país para hacer frente a las nuevas amenazas.
  • El programa KF-X supone una inversión de 7.500 millones de dólares y se lleva a cabo con una participación minoritario de Indonesia.
  • El desarrollo del futuro cazabombardero es liderado por la empresa surcoreana KAI (Korea Aerospace Industries).

Corea del Sur ha presentado el pasado martes, coincidiendo con la Exposición Internacional Aeroespacial y de Defensa ADEX 2019, la primera maqueta a escala real de su futuro cazabombardero furtivo KF-X. El acto de presentación fue presidido por el primer ministro surcoreano, Lee Nak-Yon, quien enfatizó la necesidad de aumentar las capacidades defensivas del país para hacer frente a las nuevas amenazas e hizo referencia al historial de éxitos de la industria de defensa surcoreana desde que comenzara su andadura en los años 50, suministrando material a las tropas de las Naciones Unidas.

El programa KF-X supone una inversión de 7.500 millones de dólares y se lleva a cabo con una participación minoritario de Indonesia. De esta forma, el desarrollo del futuro cazabombardero es liderado por la empresa surcoreana KAI (Korea Aerospace Industries), aunque también colabora Indonesian Aerospace. KAI ha logrado importantes éxitos en los últimos años con el desarrollo del KAI T-50 Golden Eagle, de diversos helicópteros e incluso de varios satélites.

Se espera que el nuevo aparato, que tiene una apariencia a medio camino entre los estadounidenses F-22 y F-35 -no en vano el país es usuario de este último- esté dotado con un radar AESA y que, gracias a la potencia de sus motores, pueda transportar hasta 7.700 kilogramos de armamento de todo tipo, incluyendo tanto municiones inteligentes como misiles aire-aire o, por supuesto, los misiles Taurus en servicio con el país.

El proyecto KF-X, que fue anunciado por vez primera en 2001, dio un importante paso casi una década después, cuando se selló el acuerdo con Indonesia, en 2010 y busca fabricar un total de 200 aeronaves a partir de 2023, de las cuales 120 irán a parar a la Fuerza Aérea de Corea del Sur y 80 a manos de sus homólogos indonesios. A pesar de lo que puede leerse en algunos medios, la intención no es la de fabricar un aparato de 5ª generación que haga sombra al F-35, sino un aparato con ciertas capacidades furtivas, fiable, de doble motor y capaz de actuar en segunda línea, aprovechando las brechas que abran los cazas estadounidenses.

 

 

Unas Fuerzas Armadas en constante renovación

Corea del Sur, que acaba de aprobar la compra de tres nuevos destructores KDX-3 Batch-2 equipados con el sistema de combate AEGIS, así como de nuevos submarinos, está estudiando la futura construcción de al menos un portaaviones STOVL -según algunas fuentes sería un diseño CATOBAR- e incluso la fabricación de dos submarinos de propulsión nuclear.

Para ello, el gobierno del país planea aumentar de media el gasto de defensa en un 7.1 por ciento anual durante los próximos cinco años con el objetivo de hacer frente con garantías a la amenaza norcoreana, basada tanto en sus armas nucleares como en su artillería convencional y a la expansión marítima china.

De esta forma, si el incremento presupuestario se hace efectivo, el país destinará durante el periodo 2020-2024 un total de 240.000 millones de dólares a defensa (239.880 para ser exactos) o, lo que es lo mismo, 290,5 trillones de wones, la moneda local. De estas cantidades, aproximadamente el 40 por ciento sería utilizado para adquirir nuevos sistemas o mejorar los existentes y el resto para gastos operativos.

De hecho, la cantidad específica que se destinará durante este periodo para hacer frente a la amenaza balística y nuclear norcoreana es de 28.000 millones de dólares, lo que permitirá, entre otras cosas, implementar el sistema de defensa antimisiles surcoreano mejorando no solo las capacidades de alerta temprana, detección y seguimiento, sino también los sistemas Patriot o Cheolmae 2, además de terminar el desarrollo del L-SAM, un proyecto actualmente en desarrollo que busca desplegar un misil antiaéreo de largo alcance de fabricación autóctona.