Japón bota la segunda unidad de la clase Soryu dotada con baterías de ion-litio

El Toryu es el 12º de los 14 submarinos de la clase Soryu que Japón planea construir y deja a Japón con la flota de submarinos convencionales más moderna y operativa del continente

Botadura de la segunda unidad de la clase Soryu

  • Japón bota la segunda unidad de la clase Soryu dotada con baterías de ion-litio.
  • El Toryu es el 12º de los 14 submarinos de la clase Soryu que Japón planea construir y deja a Japón con la flota de submarinos convencionales más moderna y operativa del continente.
  • La incorporación de estas baterías promete mejoras significativas en cuanto a autonomía, aunque suponen un importante sobrecoste y su inclusión ha obligado a incorporar lastres y realizar numerosos cálculos de estabilidad para equilibrar el peso.

El gigante industrial japonés Kawasaki Heavy Industries (KHI) ha botado esta misma madrugada (hora española) el segundo submarino de ataque diesel-eléctrico de clase Soryu para la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón (JMSDF) equipado con baterías de iones de litio.

El buque, con una eslora de 84 metros, ha sido bautizado como Toryu (SS 512) y tocó el agua por primera vez tras una ceremonia celebrada en los astilleros que KHI posee en la ciudad japonesa de Kobe.

Submarinos de ataque

A pesar de ser únicamente la segunda unidad que incorpora la novedosa -y carísima- tecnología de iones de litio en sus baterías, frente a la opción más extendida y tradicional, que es la de las baterías de plomo, el Toryu es en realidad el 12º (de 14 unidades planeadas) submarino de la clase Soryu y el sexto construido por KHI, ya que los otros seis fueron construidos por su rival Mitsubishi Heavy Industries (MHI). El buque se ha construido en menos de dos años, ya que su puesta de quilla tuvo lugar en 2017 y se espera que entre en servicio con la JMSDF en marzo de 2021, una vez se complete su equipamiento, ya a flote y supere las preceptivas pruebas de mar.

La botadura de este submarino se produce después de que GS Yuasa, conocido desarrollador y fabricante de sistemas de baterías con sede en Kioto, anunciara en febrero de 2017 que Japón se convertiría en el primer país del mundo en equipar a sus submarinos con baterías de iones de litio en lugar de baterías de plomo-ácido, lo que al menos sobre el papel, serviría para aumentar de forma considerable la cantidad de energía almacenada a bordo de los submarinos, aunque también su coste. De hecho, no solo ha sido necesario diseñar y adquirir las nuevas baterías, sino que su inclusión a bordo ha obligado a incorporar lastres y realizar numerosos cálculos en los dos últimos submarinos de su clase, el SS 511 (Oryu) y SS 512 (Toryu), ya que el menor peso de las baterías de ion-litio afectaba a la estabilidad y capacidad de inmersión de estos buques, como es lógico.

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Los diez buques de esta clase construidos anteriormente habían equipados con dos generadores diesel Kawasaki 12V 25/25 y cuatro motores Kawasaki Kockums V4-275R Stirling de propulsión independiente del aire (AIP), que servían entre otras cosas para cargar sus baterías de plomo-ácido. Este sistema propulsor permitía alcanzar velocidades máximas de 20 nudos en inmersión y 12 en superficie. Por lo demás, la clase Soryu está equipada con seis tubos lanzatorpedos situados a proa de 533 mm que pueden disparar el torpedo pesado Tipo 89 desarrollado en Japón. Además, también pueden hacer uso del misil antibuque de alcance medio Harpoon UGM-84C contra objetivos de superficie.

A diferencia de lo que ocurre en otros países, en los que cada varias décadas se produce una pequeña revolución en sus armadas con la incorporación de nuevas clases de buques, el diseño de los submarinos japoneses ha sido lineal y planificado, pero incorporando mejoras de forma continua en cada una de las clases en servicio en cada momento y, por supuesto, en sus sucesoras. En la actualidad la clase Soryu es la más moderna, con 14 unidades solicitadas por el Gobierno y cuya 11ª unidad fue entregada en octubre del 2018, siendo la primera equipada con baterías de litio. Este detalle nos indica el camino que probablemente seguirán en el medio plazo el resto de naciones, quedando el AIP un poco de lado, en favor de baterías de mayor capacidad y vida.

Problemas para la Armada China

Japón, además, ha equipado a sus últimas clases con motores Stirling de diseño sueco, en planta anaerobia, siendo una tecnología puntera y la única flota de submarinos del mundo con dicha tecnología de serie, desde la década de 1990, pasando de una planta con 2 motores y 88 kW a 4 motores y 2.870 kW. Sus unidades son valoradas por todas las armadas que han podido participar con ellos en ejercicios dada su discreción y las capacidades de sus sensores y sistemas electrónicos. Aunque hasta el momento no han sido capaces de exportar ninguna unidad, no pasará mucho más tiempo hasta que el Gobierno Japonés apoye de forma decidida la exportación de submarinos al área del Sudeste Asiático con la idea de contener la expansión de la Flota China.