La Flota del Pacífico de la Armada Rusa recibe su primer submarino Kilo II

Rusia también está considerando construir submarinos diesel-eléctricos del Proyecto 636.3 para la Flota del Báltico

Submarino Proyecto 636.3 Kilo II

 

  • La Flota del Pacífico de la Armada Rusa recibe su primer submarino Kilo II (Proyecto 636.3)
  • El vicealmirante Andrei Volozhinsky presidió la ceremonia de entrega del nuevo submarino.
  • Se trata de la primera unidad de una serie de seis buques que dotarán a la Flota del Pacífico y que serán construidos en San Petersburgo por Astilleros del Almirantazgo, empresa que forma parte de United Shipbuilding Corporation.
  • Rusia también está considerando construir submarinos diesel-eléctricos del Proyecto 636.3 para la Flota del Báltico.

Después de algo más de dos años de construcción, tras ponerse la quilla el 28 de julio de 2017, el PetropavlovskKamchatsky (B-287), primera unidades del Proyecto 636.3 (Kilo II) ha sido entregado a la Armada Rusa durante una ceremonia en la que el segundo al mando de la VMF, Vicealmirante Andrei Volozhinsky se ha felicitado por este hito, que inaugura una nueva época para al Flota del Pacífico.

El PetropavlovskKamchatsky es el primero de una serie de seis unidades que permitirá a Rusia defender sus aguas territoriales en la costa asiática y de la cual las tres siguientes unidades ya están en construcción, con la segunda de ellas, el Volkhov (B-603) en un estado muy avanzado a la espera de su botadura, que se producirá en breve. Se espera también que sea entregado a la VMF a más tardar antes de concluir el año entrante.

Por otra parte, hace escasas semanas se inició la construcción de dos nuevos submarinos diésel-eléctricos del Proyecto 636.3, el Ufa y el Magadán, según anunció el almirante Nikolai Yevmenov, comandante en jefe de la Armada Rusa (VMF).

La clase Kilo original comenzó a entrar en servicio en 1980 siendo su denominación soviética Proyecto 877. Lo hizo como submarino convencional de ataque, en las versiones ASW y ASuW, y posteriormente fue mejorado con capacidades SLCM, encontrándose desde sus orígenes en la vanguardia de las capacidades. Producido en grandes cantidades para la Flota Soviética, lograría importantes éxitos al ser exportado a la India, Argelia, Irán y China. Eran momentos en que la necesidad de divisas fuertes azuzaba este tipo de contratos.

Una versión mejorada, la 636, también seria exportada ya en tiempos de la Federación Rusa a China, Argelia y Vietnam, totalizando 20 unidades. Todo mientras una versión local para la Armada Rusa -la 636.3 a la que pertenecen estos nuevos submarinos- se convertía en esta última década en el futuro de la Armada Rusa con 6 unidades en servicio y 2 más actualmente en construcción.

El programa se espera alcance las 18 unidades repartidas entre las Flotas del Pacifico, el Mar Negro y el Báltico, permitiendo la regeneración de las capacidades submarinas en dichas flotas y con la excepción de la Flota del Norte que seguiría un camino diferente, en base a SSN/SSGN.

Sin embargo, la clase Kilo y sus variantes, con casi 40 años de diseño a sus espaldas, debe llegar a su fin algún día. Se suponía que su sustituto debía ser la clase Lada, un revolucionario submarino convencional nacido en la década de 1990 con AIP incorporado y casco simple. La primera unidad, el San Petersburgo, tras 13 años de construcción y pruebas, sería el primer gran fracaso de la industria naval rusa post-soviética.

Después de años de pruebas por parte de la VMF con la continua supervisión de la Industria, se determinó que las prestaciones finales de la plataforma no alcanzaban el mínimo exigible por parte de la Flota, aunque recientemente se ha retomado la construcción de dos unidades más autorizadas hace años. Incluso se habla de otras dos más de diseño corregido.

El fracaso del Lada fue el motivo por el cual se continuo apostando y trabajando en el Kilo, no porque este fuera una plataforma sobresaliente, sino por la necesidad de mantener las gradas de los astilleros operativas y el flujo de divisas fluyendo, así como continuar mejorando las tecnologías submarinas, aunque fuera sobre una plataforma conocida.

Aunque las capacidades de producción de los Kilo en los astilleros rusos son muy buenas -menos de 2 años por unidad-, es patente la incapacidad de estos para trabajar de forma viable, desde el punto de vista económico, en las nuevas plataformas.

Con todo, actualmente se baraja ya la construcción de una nueva clase sucesora de los Kilo/Lada, la clase Kalina. Poco se sabe de este submarino convencional de 5ª Generación, salvo que se baraja muy seriamente la posibilidad de equiparlo con un AIP de nuevas prestaciones, aunque la capacidad de Rusia de desarrollar un nuevo SSK y una nueva planta AIP es un debate que queda abierto. Sin embargo es un punto clave si en algún momento la industria naval rusa pretende dejar atrás la herencia soviética y comenzar a explorar nuevos conceptos.

Para saber más:

Submarinos OTAN

Submarinos de ataque

Las Flotas Mosquito