¿Ha prohibido el Ministerio de Defensa la utilización de dispositivos Huawei para acceder a sus redes?

  • La Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica (JCISAT) envía a las unidades una directiva prohibiendo el uso de dispositivos HUAWEI para conectarse a las redes del Ministerio de Defensa.
  • La noticia ha saltado a la luz pública cuando desde el MADOC han comunicado a su personal esta orden.
  • Por el momento la postura oficial del Ministerio de Defensa es que no existe ningún tipo de veto contra HUAWEI.

En las últimas horas se ha montando un importante revuelo a partir de una publicación del diario La Información en la que se decía que el Ministerio de Defensa había prohibido la utilización de todo tipo de dispositivos Huawei para acceder a sus redes.

 
La directiva, que pueden ver en la imagen que acompaña a esta noticia, parte de la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica (JCISAT), órgano del Ejército de Tierra de España responsable de la gestión de los sistemas de información y telecomunicaciones, cartografía, publicaciones, sociología, estadística, investigación operativa e información y viene firmada por el coronel Juan Castro Reyes a fecha del 20 de noviembre.

El texto, que ha saltado a la luz pública cuando desde el MADOC lo han hecho llegar a su personal, reza lo siguiente:

«Se informa por parte de este Mando, que ha tenido entrada un SIMENDEF de JCISAT donde comunica la prohibición de conectar dispositivos de la marca HUAWEI (tablets, móviles, etc) a Redes o Sistemas de Información de MDEF. El acceso al correo corporativo desde cualquier dispositivo particular es considerado como un acceso al Sistema de Información del MDEF, por lo que en el caso de que algún usuario de esta Unidad esté en posesión de un dispositivo HUAWEI con acceso al correo corporativo, deberá de proceder a su desconexión inmediata del mismo, debiendo dar la máxima difusión a todas las Unidades Subordinadas».

Ahora resta por ver cuáles son las razones detrás de esta repentina decisión y las consecuencias que pueda tener y que indudablemente se relaciona con las acusaciones que en los últimos tiempos han ido cayendo sobre la empresa china, con más o menos fundamento, algo de lo que hemos hablado en nuestra revista.

 

 

La batalla por el 5G

En los últimos meses las tensiones entre Estados Unidos y China debido al posible uso por parte del gobierno de Pekín de empresas tecnológicas para actividades de espionaje han centrado la atención internacional. A pesar de sus evidentes implicaciones comerciales y diplomáticas, el debate sobre las consecuencias de la implantación de la tecnología 5G por parte de la compañía china Huawei va más allá del enfrentamiento entre ambos países y comportará importantes novedades en el ámbito de la inteligencia y, especialmente, en el de la defensa.

La detención el pasado mes de diciembre en Canadá de Meng Wanzhou, vicepresidenta de Huawei e hija del fundador de la compañía -quién se encuentra en libertad bajo fianza a la espera de una posible extradición a EE. UU.-, fue el detonante que situó las tensiones entre Washington y Pekín sobre el posible espionaje de la compañía china como una cuestión central en la política internacional.

Si bien estas acusaciones no son nuevas -en 2012 el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes delos EE. UU. concluyó que las compañías tecnológicas chinas suponían una amenaza para la seguridad nacional-, el aumento de las tensiones en los últimos meses ha generado incertidumbres comerciales, con enormes repercusiones en la economía mundial, pero que también han puesto sobre la mesa el crecimiento y la posición de privilegio de algunas de las principales compañías tecnológicas chinas -como es el caso de la propia Huawei- y ha generado temores a que estas empresas puedan ser utilizadas para realizar actividades de espionaje para el gobierno comunista.

Durante el último año los EE. UU. han denunciado continuamente a Huawei por colaborar supuestamente con la inteligencia de Pekín. En febrero de 2018 los responsables de las principales agencias de inteligencia estadounidenses -entre ellas la CIA y la NSA- advirtieron en una comparecencia en el Comité de Inteligencia del Senado del peligro que implicaba el uso de productos de compañías de telecomunicaciones chinas como Huawei o ZTE. Meses más tarde, el Departamento de Defensa vetaba el uso de productos de ambas compañías por suponer un “riesgo inaceptable” para el Pentágono y se establecía la prohibición de que los funcionarios del Gobierno y los diversos contratistas que trabajan para el mismo utilizaran sus productos.

En mayo de 2019, la Administración Trump publicó una Orden Ejecutiva por la cual declaraba la emergencia nacional y prohibía a las compañías estadounidenses utilizar equipos de empresas extranjeras en redes de telecomunicaciones críticas que supongan un riesgo para la seguridad nacional, aunque sin especificar qué compañías o países se vetaban. Días después, Google anunciaba la limitación de los servicios de software que suministra a Huawei y el Departamento de Comercio incluía a la compañía china en una lista negra por la cuál no se le podía vender tecnología sin previa autorización.

Para saber más:

La Batalla por el 5G

Ciberseguridad Naval